domingo, 17 de febrero de 2013

MALDITO KARMA, de David Safier.

Algunos recordaréis la película A propósito de Henry (Mike Nichols, 1991) en la que Harrison Ford interpreta al personaje Henry Turner, un abogado al que sólo le interesa el dinero y el  éxito y que por conseguirlos no tiene miramientos en  esconder pruebas o tergiversar hechos si es necesario. Un día recibe un disparo, y aunque no muere, sí pierde la memoria. Una vez recuperado tiene que aprender lo desaprendido tras el accidente, y volver a iniciar la vida donde la dejó, con la curiosidad prácticamente de un niño y con el asombro de quien va descubriendo  que no se siente nada identificado con  aquella persona que supuestamente era él. Como si ese disparo además de la memoria le hubiese volteado la escala de valores a la hora de afrontar la vida. Su familia que antes estaba en un segundo plano, pasará al primero, y en el trabajo no se encuentra nada cómodo.


Maldito Karma, D.Safier
Seix Barral,2009.
320 págs.

¿Por qué menciono A propósito de Henry para hablar de Maldito Karma, la novela de David Safier (Bremen, 1966)  que ha vendido no sé cuantos millones de ejemplares? Porque el argumento es prácticamente el mismo, aderezado con el toque de la reencarnación. Si se fijan en la portada, esos animalillos son Kim Lange en versión reencarnada. Antes de su primera muerte, Kim era una famosa presentadora de TV que al igual que Henry Turner, no tenía ningún inconveniente en pisotear a quien fuera con tal de mantenerse en primera línea. Tampoco le importaba no disponer de tiempo para estar con su familia. Un día muere y entonces descubre que ha desperdiciado toda  su vida en tonterías y se ha olvidado de lo importante: su querido marido Alex y su querida hija Lilly. A partir de ahora, hará todo lo posible por recuperarles. Para conseguirlo tendrá que ir acumulando buen karma, haciendo buenas obras y con la compañía de un curioso amigo, Casanova (sí, el famoso conquistador que nos le encontramos casi al principio de la historia en estado-hormiga, y del que podremos leer fragmentos de sus Memorias en notas a pie de página). Juntos vivirán aventuras a lo Alvin y las ardillas, y tratarán de ir subiendo, reencarnación tras reencarnación, en la escala animal, hasta cumplir sus objetivos.

                Maldito Karma da lo que promete, ni más ni menos: un rato de diversión. Un libro para desconectar de un día ajetreado, o para reírte un poquito. Lo que me hubiese gustado es que David Safier hubiese trabajado más la verosimilitud y el tratamiento de los personajes. Porque está bien que circulen este tipo de libros que no tienen más pretensiones que el entretenimiento, pero unos mínimos no estarían de más. No llegas a creerte mucho a Kim Lange, una mujer que cada vez que se reencarna lo  hace en animales más “evolucionados” gracias a sus buenos actos, pero resulta que esos buenos actos están al nivel de su comportamiento al principio de la historia: para conseguir lo que quiere se sigue llevando por delante todo lo que haga falta. Si leen el libro, descubrirán muchas incongruencias de este tipo; la narradora de la historia,  que también es Kim, no sabe sólo lo que le pasa a ella, sino también todo lo que piensan los demás, como si estuviese dentro de sus cabezas; o parece la Samantha de Embrujada, en el sentido de que todo lo que quiere, termina consiguiéndolo y prácticamente al instante, sin justificarse  en ningún momento a qué se debe este poder; por no mencionar lo planos que son los personajes; lo que no quita que la historia resulte simpaticona, se lea  de un tirón -predominan los diálogos que además fluyen bien, no en vano el autor es también guionista de televisión- y bueno, a veces el cuerpo te pide más que una historia, una historieta.

                Lo recomiendo para días de playa.

Patricia L.D.